Para corralones y casas de materiales

El mostrador no da abasto. El corralón, sí.

En un corralón la venta no se pierde por precio: se pierde en la espera. El que pregunta cuántas bolsas necesita para un contrapiso no espera veinte minutos a que se desocupe alguien — pregunta en el de la otra cuadra. Niles contesta esa consulta con tu lista, tu stock y tu forma de trabajar, a cualquier hora y en todos los canales a la vez.

Qué se lleva de tu día

Lo que hoy contestás vos, quince veces por día.

Calcula el material de la obra
Contrapiso, carpeta, mampostería: cuántas bolsas y cuántos metros, con la proporción con la que trabajás vos y no con la del manual.
Cotiza con tu lista
Precio por bulto y por unidad, bonificación por volumen y hasta dónde puede bajar cada vendedor.
Resuelve equivalencias
Qué reemplaza a qué cuando no hay stock — y cuándo el reemplazo no sirve para esa obra, que es la respuesta que evita la devolución.
Compromete entregas que se cumplen
Zonas, flete, mínimo por envío y horario de corte. No promete un camión que ya salió.
Deja el pedido armado
La consulta no termina en «pasá por el local»: termina en una cotización o un pedido con todo lo que hace falta para facturarlo.

Le preguntan lo mismo a los dos

«¿Cuántas bolsas de cemento entran en un contrapiso de 40 m²?»

Un asistente genérico

«El cemento se vende en bolsas de 25 o 50 kg. La cantidad depende del espesor y de la proporción de la mezcla. Te recomiendo consultar con un profesional.»

No sabe con qué proporción trabajás ni qué bolsa vendés vos.

Niles

«Con 10 cm de espesor y mezcla 1:3:6 te van a hacer falta unas 28 bolsas de 50 kg. Tengo 40 en stock a $9.800, y si cerrás antes de las 16 h sale mañana.»

De dónde sale

  • Tu proporción de obra
  • Stock en vivo
  • Tu lista de precios

    Preguntas

    Lo que se pregunta antes de decidir.

    ¿Necesito tener un sistema de gestión?

    No. Alcanza con tu lista de precios, aunque hoy sea una planilla. La carga y el ordenamiento los hacemos nosotros en la puesta en marcha. Si además tenés un sistema, mejor — pero no es la condición para arrancar, y esa es la diferencia con la mayoría de las herramientas que vas a mirar.

    ¿De dónde saca los precios?

    De tu lista, cargada en la puesta en marcha y actualizada cuando vos la cambiás. No estima ni deduce un precio: si un producto no lo tiene cargado, lo dice en vez de inventarlo.

    ¿Qué pasa cuando no sabe algo?

    Lo dice y se lo pasa a alguien de tu equipo con la conversación entera adelante, así el cliente no tiene que explicar todo de nuevo. En un rubro donde una respuesta mal dada vuelve como material devuelto, un agente que improvisa hace más daño que uno que deriva.

    ¿Contesta por WhatsApp o sólo en la web?

    Por los dos. WhatsApp con tu número y un widget en tu sitio, con el mismo agente detrás: lo que sabe de un lado lo sabe del otro.

    ¿Cuánto cuesta?

    Hay un abono mensual según el volumen de conversaciones y un pago único de puesta en marcha, que es donde va el trabajo pesado de cargar todo lo que sabe tu negocio. Los números están publicados en la página de precios; no hay costo por mensaje ni sorpresas al final del mes.

    Empezá esta semana

    Sumá a Niles a tu comercio.

    Lo cargamos con tu catálogo, tu criterio y tu voz, y en días está asesorando a tu equipo.